Sobrevivimos porque nuestro interés es social, no político: Café Tacuba

Martes, 05 Marzo 2019 12:44

 

 

* La banda de rock alternativo graba su segundo material Unplugged en la Sala Nezahualcóyotl
 
* La grabación es una colaboración de MTV y la Coordinación de Difusión Cultural de la UNAM
 
* En 2019 Café Tacuba cumple 30 años de existencia y 24 de haber grabado su primer Unplugged
 
Han pasado tres décadas desde la primera tocada de Café Tacuba y para Rubén Albarrán, líder de la banda, las cosas en México siguen igual. Su música ha atravesado cinco sexenios gobernados por presidentes de tres partidos políticos distintos, no obstante, la telenovela no cambia su trama.
 
“Son muchos años para un individuo, pero para un pueblo, un país, en realidad son un suspiro. Creo que no ha pasado gran cosa (en México y América Latina). Es como las telenovelas: puedes irte un año, regresar y la historia no ha avanzado nada. Y es una telenovela lo que vivimos.”
 
Vestido de blanca manta, con un tocado de palma sobre la cabeza y un cuarzo morado colgado al cuello, el metamórfico Albarrán charla con Cultura UNAM en la Sala de Usos Múltiples de la Sala Nezahualcóyotl. Lo acompañan los colegas de innumerables batallas sonoras: los hermanos Joselo y Enrique Rangel y Emmanuel del Real.
 
Café Tacuba está en territorio puma para grabar su segundo concierto Unplugged para el canal MTV. Son el primer grupo latinoamericano en repetir esta experiencia luego de que grabaron su primer concierto de esta serie en 1995. Este segundo material, producido de nueva cuenta por el guitarrista Gustavo Santaolalla, se realiza gracias a la colaboración de MTV y la Coordinación de Difusión Cultural de la UNAM.
 
La banda creada en 1989 en Ciudad Satélite, en el Estado de México, ha tenido una carrera que se caracteriza por su constancia, su vocación por la experimentación musical así como por integrar en sus creaciones ritmos, instrumentos y géneros propios del folclor mexicano. Entre sus discos destacan: Café Tacvba (1989), Re (1994), Avalancha de éxitos (1996) y Jei Beibi(2016).
 
“Hemos sobrevivido gracias al arte, a la música –añade Albarrán— porque es una conexión que va por otro canal, por un cable que no es el político, pero sí el social. Nuestra música viene de allí. No estamos separados de nuestra sociedad y nuestra música se deja influenciar por todo lo que acontece. En lo político: sigue siendo lo mismo. Nos damos cuenta que estamos en un  momento urgente y que necesitamos más de lo que requeríamos hace 24 años.”
 
–Pero pararse en un escenario y dialogar con la gente a través de la música también es un acto político.
–Totalmente –responde Joselo–. Cada uno de nosotros tiene visiones distintas: espirituales, políticas, musicales, y hemos podido sobrevivir estos 30 años dialogando, llegando a acuerdos ¡Y ha funcionado! No hay muchas cosas que funcionen juntando a cuatro individuos. Esto también es un acto político. Ojalá que haya gente que lo vea así. Está bien que lo que se vea sea la música, que es el resultado del trabajo que hemos hecho.
 
Los miembros de la banda están conscientes de que gran parte del público que estará en la sala Neza, nació o era muy pequeña cuando café Tacuba grabó su primer Unplugged. Su música ha llegado a al menos dos generaciones, ha transitado del casette al MP3. Ha pasado de la radio al Internet. No obstante, ignoran cuál ha sido la fórmula de su permanencia.
“No entiendo cómo ha pasado –aclara Emmanuel –, es algo que sucede. Creo que tiene que ver con el hecho de estar pendientes de todo lo que pasa, lo que sucede a nuestro alrededor. Nos vamos transformando y, a su vez, queremos transformar. Hay una afinidad con el público por cierta energía, ciertas emociones. Eso trasciende las generaciones.”
 
Meme (como le dicen), sabe que las cosas en la música han cambiado, incluso los instrumentos y los sistemas de grabación y distribución, y se han atrevido a experimentar. En ese riesgo ve parte de que estén vigentes para las nuevas generaciones.
 
“A veces me detienen en la calle y me preguntan ¿Por qué ya no estás en el grupo? ¿Por qué no has sacado nada nuevo? Y yo digo ¡Me lleva el chanfle! ¡Todos los días trabajamos en esto! Pero es parte de la tecnología y la información de nuestro tiempo.”
 
Entre las cosas que han cambiado está la lectura de algunas canciones que fueron emblemáticas para el grupo, como “Ingrata”, la cual, desde hace un par de años, comenzó a ser tildada de misógina, sobre todo en un país como México que tiene una gran tasa de feminicidios y en general de violencia hacia la mujer.
 
“Encontramos que esta canción podía causar incomodidad a gente muy cercana –afirma Rubén–. Todas las mujeres pueden sentir una agresión y aunque fue una canción hecha en un tono absolutamente lúdico, reconocemos ese ingrediente que está en la canción mexicana tradicional. Lo que nos interesa es generar el diálogo. No la vamos a tocar en este concierto. En algún momento, tal vez, vuelva a surgir con otra letra. Al menos, ya está esa reflexión.”