Filmoteca
Invitado por la Filmoteca de la UNAM, el cineasta húngaro Béla Tarr sostuvo una charla con estudiantes del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos de la UNAM, en la que dejó claro que el cine no es territorio de genios ni de metáforas o alegorías, sino un oficio como cualquier otro, que se desempeña en una realidad material, tangible. Un medio de expresión que si se logra comunicar con la mayor honestidad posible, dice más que teorías e imágenes vacías.    
Antes de producciones recientes como Güeros, de Alonso Ruizpalacios, Ciudad Universitaria ya había sido el set de múltiples cintas míticas, tanto de la industria nacional como de la internacional. A través de esas imágenes cinematográficas y del tiempo, según el crítico de cine Rafael Aviña, se configuró un aspecto significativo tanto de la percepción social del estudiante universitario como de la institución misma.   
Llévate mis amores, documental de Arturo González Villaseñor, relata la historia de un grupo de mujeres veracruzanas, habitantes del pueblo Guadalupe “La Patrona”, quienes desde 1995 se han dado a la tarea de ir a las vías del ferrocarril en busca de La bestia, el tren que a diario transporta a cientos de migrantes, con el propósito de dejarles alimentos, utensilios y agua. La cinta, que se estrena en la UNAM, podrá verse en las salas Julio Bracho y José Revueltas del Centro Cultural Universitaria hasta el 14 de mayo.  
En el interior de los laboratorios de la Filmoteca de la unam, donde se manipula la luz a través de procesos químicos de temperatura y de mediciones de tiempo para obtener las imágenes que posteriormente vemos proyectadas en la pantalla, también se recoge plata.  
“Que Estados Unidos sea grande de nuevo”, es el eslogan, con matices oscuros y como sacado de alguna película de terror futurista, con el que Donald Trump lanzó y consumó su campaña para ser presidente.   
A 50 años de su filmación, la película Pedro Páramo sigue vigente como la cristalización de un momento histórico donde las letras y el cine trabajaron en conjunto. Entre 1959 y 1967 Carlos Fuentes, José Emilio Pacheco, Gabriel García Márquez, José Revueltas, y el mismo Juan Rulfo, entre otros, dejaron huella en muchos proyectos de su paso por la industria del cine nacional.   
Por cuarto año consecutivo, la Cátedra Bergman en cine y teatro, en colaboración con la Filmoteca de la UNAM y la Embajada de Suecia, presentan del 21 al 25 de septiembre un panorama de la cinematografía nórdica a través de una selección de películas que muestra el pulso actual de sus cineastas a través de todos los géneros en el cortometraje, la ficción,  la animación y el documental.   
El trabajo de las documentalistas mexicanas en el siglo XXI es arriesgado, vasto e interesante. A través de sus propuestas audiovisuales han generado conciencia social al abordar temas vinculados al desarrollo de la mujer, aseguró la cineasta Busi Cortés quien impartirá el Seminario Siglo XXI: documentalistas mexicanas, a partir del 29 de septiembre y hasta el 15 de diciembre, en la Filmoteca de la UNAM.  
En sus inicios las obras de Shakespeare eran representadas sin un vestuario adecuado y a veces sin escenografía alguna; la imaginación del público suplía las carencias económicas. Quién diría que este repertorio iba a llegar a ser parte de las películas más exitosas del cine, incluso el más caro del mundo: el hollywoodense.   
La Sala Julio Bracho del CCU, Casa del Lago, CCU Tlatelolco, el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC), el Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC), la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, la Facultad de Medicina y la FES Acatlán abrirán sus puertas a la gira itinerante, que este año inicia su segunda década de vida.